Desde hace 30 años Fundación ENAIRE tiene una doble misión, por un lado, apoyar la conservación del patrimonio histórico – aeronáutico español y divulgar la cultura aeronáutica y, por otro, conservar y difundir la Colección ENAIRE de arte contemporáneo.
En la exposición Flying lovers confluyen las dos misiones de Fundación ENAIRE, arte y aeronáutica, con la edición especial de arte aeronáutico realizada con aviones históricos de la Fundación Infante de Orleans, fotografiados por Marta Soul en el Aeródromo de Cuatro Vientos, y maquetas aeronáuticas de la Colección Enaire, documentadas con fotografías de la historia de la aeronáutica española del archivo histórico de Ángel Sánchez.
En el año 2026 se cumplen 100 años del inicio de los Grandes Vuelos de la Aviación Española, hazañas pioneras, realizadas entre los años 1926 y 1935:
En el año 1926, el avión Plus Ultra, un Dornier Wal, realizó el primer cruce del Atlántico Sur, con el vuelo Palos de la Frontera – Buenos Aires, Argentina (10.270 km).
En ese mismo año, la Escuadrilla El Cano realiza el vuelo Madrid-Manila con aviones Breguet XIX (17.150 km).
En 1927, la Patrulla Atlántida, con tres Dornier Wal, realizó el vuelo Melilla-Santa Isabel, Guinea (15.047 km).
En 1929, El Jesús del Gran Poder, un Breguet XIX, llevó a cabo el raid Sevilla – La Habana, consiguiendo la segunda mayor distancia mundial y la primera marca de tiempo de un avión terrestre sobre el mar (27.000 km).
En 1931, Haya y Rodríguez, con un Breguet XIX con el que despegaron de Tablada, Sevilla y aterrizaron en Guinea en un solo tramo de viaje (4.572 km).
En 1932 – 1933, Fernando Rein Loring unió en un vuelo Madrid y Manila en dos ocasiones, primero con una Loring E II y meses después con una avioneta Comper Swift (15.130 km).
En 1933, el Cuatro Vientos, un Breguet XIX transformado en superbidón, pilotado por Joaquín Collar y Mariano Barberán, unió Sevilla y La Habana (17.150 km).
En 1935, Juan Ignacio Pombo unió Santander y México, con una British Klemm Eagle II (15.970 km).
Estos grandes vuelos consolidaron a España como potencia aeronáutica, iniciándose un período en el que los avances técnicos, unidos al espíritu de superación y la valentía de los aviadores españoles, abrieron las puertas al desarrollo del transporte aéreo, en una década dorada de récords y exploraciones aéreas, que se vio truncada por la Guerra Civil.
Entre las maquetas aeronáuticas de la Colección ENAIRE se encuentran el hidroavión Dornier Wal, similar al “Plus Ultra” y la avioneta Loring E-II, utilizada en el primer vuelo Madrid – Manila (Filipinas), y el Breguet XIX “Cuatro Vientos”, que realizó el vuelo Sevilla – Cuba y desapareció misteriosamente entre La Habana y Ciudad de México en 1933.
La exposición Flying Lovers de Fundación ENAIRE comenzó su itinerario en Madrid, en el Ateneo, donde fue inaugurada por S.M. el Rey Felipe VI. En aquella ocasión el cielo de Madrid, tal como lo ven los controladores aéreos, presidía la entrada a la exposición, en esta ocasión lo hemos querido hermanar con el de Santander, que es la imagen que los controladores aéreos de ENAIRE ven en sus pantallas para cuidar de la seguridad del tráfico aéreo cuando volamos.
Con la exposición Flying lovers nos sumamos a la celebración de los Grandes Vuelos de la Aviación Española, que fijaron los cimientos de la creación del Ejército del Aire y del Espacio. Este centenario empieza a conmemorarse en 2026 y se extenderá hasta 2035.

